sábado, 9 de febrero de 2013

El libro del sábado. PETROS MÁRKARIS. Liquidación final o el presente-futuro de la crisis


El estado griego es la única mafia del mundo que se ha ido a la quiebra. Todas las demás evolucionan y prosperan


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Segunda entrega de la trilogía sobre la crisis griega que comenzó con  El agua al cuello , aún más brutal que la primera.
Si en el primer título los asesinados y banqueros eran los objetivos de un asesino, Márkaris va ahora más lejos, y las víctimas serán defraudadores de impuestos (desde las profesiones liberales a los constructores o industriales de éxito) y luego los propios políticos o todos los que se sirvieron de la política para medrar.
A través de este argumento, Márkaris vuelve a meter el dedo en las heridas más profundas de nuestra crisis (que en realidad es nuestro propio sistema), desde los Estados ávidos de recaudar al precio que sea (¿nos suena a los españoles, no es cierto?) a los que se aprovechan de las lentas burocracias, los vacíos legales o el simple soborno para evadir impuestos (lamentablemente, otra música conocida)
   
                                       

Y aún va más allá de la pura foto fija de la crisis y nos plantea verdaderos problemas morales, pues el asesino se autodenomina Recaudador  Universal y realiza los asesinatos y las extorsiones para que los defraudadores ingresen sus impuestos impagados durante años en la Hacienda Pública, convirtiéndose en un verdadero héroe popular que consigue lo que el estado no puede (o quiere) hacer.
Pues a medida que se desarrolla la obra, el argumento entra en terrenos verdaderamente pantanosos, y de la corrupción económica pasamos a la política, a las tenebrosas conexiones entre las finanzas y la política, otra forma de asesinar, como diría Miquel Corleone en su papel de Padrino.
Por si fuera poco, la propia hija del comisario Jaritos se plantea emigrar al extranjero buscando las oportunidades que su magnífica formación que no les da Grecia (¿nos vuelve a sonar?), y las manifestaciones se suceden, cae el consumo sin medida y las clases medias se van empobreciendo de forma brutal. (Para el que quiera profundizar en estas cuestiones, recomiendo su colección de ensayos la espada de Damocles )
Como podéis ver todo un retrato de la crisis escrito en Grecia y perfecto para ser leído en España, pues hasta la propia burbuja urbanística aparecerá con toda su crudeza y demagogia. Fijaros en este párrafo, verdaderamente demoledor, y que nos debería hacer reflexionar en las maldades del propio sistema.
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Me acusan  de haberlo hecho (urbanizar media Ática) en terrenos quemados, en zonas boscosas no urbanizables, en tierras municipales. No o negaré, pero también he dado trabajo a mucha gente, he adquirido toneladas de maquinaria y material, los que compraban las casa construidas por mi pedían créditos a los bancos, y los bancos hacían negocio. Es lo que llaman “desarrollo económico

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